Ya hemos hecho los cientos o miles de fotos y ahora queremos procesarlas para que queden plasmadas en un vídeo de unos pocos segundos pero con una belleza extrema. Toca el momento paciente de no querer acabar rápido, un error común que podría tirar por tierra tantísimas fotos.
Procesando las imágenes que hemos tomado
Lo lógico sería que las imágenes tomadas estuvieran en RAW, por lo que ahora es el momento de procesarlas. Si hemos sacado todas las fotos a una hora parecida del día no tendremos problemas para usar un preset y pasarlo por todas las fotos, pero si es un día/noche ojito porque podemos destrozar más de una. La paciencia y usar los ajustes que mejor le vayan a cada foto será lo básico.
Uniéndolas todas y guardándolas en un vídeo
En este paso tenéis muchísimas opciones, aunque el primer paso que recomiendo es redimensionar y recortar todas las fotografías para dejarlas en 1920×1080 de resolución como mucho (1080p), aunque 720p puede ser suficiente.
Yo suelo utilizar Adobe After Effects que es más complejo, pero si tú eres de hacerlo rápido puedes usar VirtualDub (abre una imagen y marca la opción de abrir los segmentos enlazados) para el vídeo y añadirle un audio, rápido y sencillo.


