De repente he recibido unas cuantas advertencias por Twitter: han sacado un estudio fotográfico inflable y la blogosfera no para de referirse a él, así que toca dirigirse a la página del I.P.S. Studio. Para hacer sencilla la comprensión del invento vamos a dividir rápidamente esto en pros y contras.
Los pros están clarísimos: tenemos un estudio de fotografía montado en unos cuantos minutos gracias al plástico reflectante usado para la construcción, el cual deja pasar un 0% de la luz que llega. A eso hay que sumarle la portabilidad y la rapidez para montarlo.
Las contras son más complicadas de ver pero existen: cualquiera que haya estado en un invernadero comprenderá el calor que hará en el estudio, y encima dependemos de la luz para que el estudio permanezca inflado, ya que de lo contrario tendremos que desmontar todo en menos de cuatro minutos para salir del mismo.
En definitiva se trata de un gran invento con unas contras demasiado grandes, al menos desde mi punto de vista.



