Es sin lugar a dudas uno de los efectos más espectaculares y sencillos de conseguir, ya que nos bastará con seguir a nuestro objetivo con la cámara y disparar a una velocidad no muy alta, lo cual nos permitirá mantener nítido al sujeto y difuminar el fondo.
En la foto que ilustra esta entrada se ha hecho en plena ciudad a un motero, pero podéis realizarlo en multitud de situaciones, y es que es tan sencillo como coger la cámara e iros a un sitio que tenga un tráfico medianamente fluído…
Flickr | Antonio Tajuelo



