No hay nada como salir un día a solas con la cámara, olvidarse del mundo, olvidarse del entorno, de la gente, del clima. Tú y la cámara, el resto lo controla el tiempo y está en tu mano aprovecharlo correctamente, que la luz no es eterna.
Es por ello que esta foto me ha gustado porque anima a salir con la cámara uno mismo, y porqué no, hacernos un retrato. El encuadre, la medición… es obvio que no podemos hacerlo todo bien, pero por un momento podemos sacar nuestro lado LOMO para olvidarnos de lo técnico y centrarnos en otras cosas.
Flickr | Hamed Saber



