
Hoy día todos los fotógrafos profesionales y muchos aficionados tienen tarjetas de contacto para entregar a conocidos o futuros clientes potenciales. Las hay de muchos tipos, algunas entran por los ojos, como las creadas por Steph Goralnick, mientras otras acaban perdidas en un cajón.
Como en todo, una primera impresión buena es fundamental en la fotografía y el ser diferentes a los demás hasta en las tarjetas puede ayudarnos. Estas tarjetas ideadas por Goralnick nos recuerdan a una diapositiva pero realmente el ha empleado negativos para crearlas. Desde luego es una fantástica idea entregar un pequeño cachito (de poca relevancia) de tu obra a alguien que sabrá apreciar que eso es más que un simple papel con un nombre y una dirección de contacto.
Vía: PetaPixel


