No se si lo sabíais, pero prácticamente todas las cámaras profesionales incorporan una clave firmada con un algoritmo encriptado que certifica que la foto es auténtica y no ha sido manipulada.
Pues bien, los chicos de Elcomsoft han conseguido romper la clave de Nikon y por tanto ahora no se puede verificar al 100% si una imagen ha sido editada o no, algo que ya le sucedió a Canon hace un tiempo con las consecuencias que ello conlleva, como por ejemplo la venta de imágenes a agencias o prensa.
Se espera que lo resuelvan con actualizaciones de firmware y en futuras cámaras, pero a día de hoy el estado del algoritmo no es otro que… crackeado.
Fuente | MacWorld



