
Que algo no iba bien en Sigma era obvio, así que su nuevo y flamante CEO (Kazuto Yamaki) ha decidido darle un nuevo camino a la mejor cámara de Sigma, la SD1.
La SD1 ahora se conocerá como SD1 Merrill -apellido de Dick Merrill, inventor del sensor Foveon- y tendrá un precio revisado que dejará la cámara muy poco por encima de los 2000 dólares, por lo que bajará de 1000 euros al cambio.
En principio las características se mantendrán intactas pero parece que intentarán mejorar los puntos más flojos de la cámara para darle un merecido empujón.
Mucha suerte a Sigma y sobre todo a su nuevo CEO, que no lo va a tener sencillo.


