Ahora a nadie le parece raro ver una cámara que guarda sus fotos en un soporte digital, pero hace unos cuantos años eso era impensable. Lo era hasta que apareció en escena Steven Sasson.
Su trabajo en Kodak fue vital
Corría el año 1975 y Steven trabajaba en Eastman Kodak, donde su jefe le pidió que investigase todo lo posible en el desarrollo de una cámara que recogiera la información óptica en un soporte digital.
Y así fue como se hizo el primer prototipo de casi 4 Kg de peso con el que sacaron una fotografía de 0,01 megapixels en blanco y negro, la cual tardó casi medio minuto en grabarse. Seguro que se les hizo muy largo, aunque por aquella época fuera un milagro.
A por el mercado
Tras años duros de desarrollos y prototipos procedieron a patentar el sistema, que sería comercializado por primera vez en 1991 con un sensor de 1,3 MP, la cual iría evolucionando con el tiempo.
Con el tiempo Kodak se fue quitando de la producción y se dedicó a coleccionar dinero por su patente, algo que sigue haciendo en la actualidad con el propio Sasson en sus filas.



