Estoy totalmente convencido que de aquí a unos años las grandes marcas de fotografía van a empezar a presentar modelos de cámaras que sacan fotografías en 3D con una calidad similar a la que tenemos con las réflex actuales, aunque yo personalmente no soy muy defensor del 3D actual (algo que necesita gafas especiales y que marea no puede tener futuro).
La peculiaridad de esta cámara es que las fotos que obtenemos con ella se imprimen en un formato alargado que nos permite utilizar el visor 3D que trae la cámara en el pack, pudiendo observar la tridimensionalidad de la foto.
Como todo invento freak que se precie estará de momento a la venta en Japón por unos 50 euros, y quién sabe si algún día llegará a tierras europeas…
Fuente | CrunchGear



