
Que nuestras cámaras digitales no funcionan bien con temperaturas extremas es vox populi y una vez se ha vuelto a demostrar. En una expedición realizada al Polo Norte con la intención de captar fotografías para uso científico de como el CO2 afecta a la vida marina una Leica de película ha soportado temperaturas extremas que han acabado con las cámaras digitales.
A día de hoy cualquier elemento a baterías es poco fiable en condiciones extremas de frío y calor por ello la Leica MP empleada es totalmente mecánica, no tiene ningún automatismo y no hay que preocuparse de mantener baterías en calor ni nada para evitar fallos.
Vía: Amateur Photographer


