Cuando estamos por la calle, cuando vamos conduciendo, cuando vemos un espectáculo o cuando o cuando estamos simplemente de turismo. Cualquier imprevisto es bueno para aprovecharnos de él en una fotografía, así que debes permanecer atento si vas cámara en mano.
Escribo esto porque ayer volviendo con el coche hubo un incendio unas decenas de kilómetros atrás y eso propició una nube negra increíble que a su vez desencadenó en uno de los mejores atardeceres que yo he visto en mi vida en España, os lo puedo asegurar.
Pero lo importante de todo esto es la mentalidad, el hecho de parar el coche en cualquier sitio, sacar la cámara del maletero y fotografiar la escena hasta quedarnos contentos con el resultado. El hecho de parar y hacerlo es lo que importa, priorizar el momento, que no nos de pereza y tener claro que hay veces en que los imprevistos se dan una vez en la vida. A veces las mejores fotos son las que no planeas.



